Elina cerró la puerta de la escalera sin mirar atrás. El aire fresco de la tarde le acarició suavemente las mejillas, pero por primera vez en años, no sintió culpa; solo una libertad tranquila e incierta, como una suave brisa que…

Elina cerró la puerta de la escalera sin mirar atrás. El aire fresco de la tarde le acarició suavemente las mejillas, pero por primera vez en años, no sintió culpa; solo una libertad tranquila e incierta, como una suave brisa que…

 

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