No tuvieron que pasar por esto.
Les cuento todo esto no porque piense que alguien debería copiar lo que hice.
Sino porque no voy a permitir que me reduzcan a la chica a la que dejaron por mensaje.
Y todo se vino abajo o se convirtió en un meme.
Me sentí humillada.
Sí.
También estaba enojada, era impulsiva, terca, imprudente y, a veces, valiente de maneras desagradables.
Destruí mi propia vida para evitar que me borraran de ella silenciosamente.
Al final, logré sacar algo de entre los escombros que sospechosamente se parecía a mi familia.
Pero eso no es una recompensa.
Ni una prueba de que hice todo bien.
Es simplemente la vida que nació de todas esas decisiones imperfectas.
Y para bien o para mal, tengo que vivir con eso todos los días.
Leave a Comment