Cremoso, nutritivo e infinitamente versátil. Pero seamos sinceros: puede ser arriesgado. Compras uno “por si acaso” y lo olvidas en tu frutero durante unos días… o peor aún, lo cortas y encuentras vetas marrones, fibras fibrosas o un olor extraño.
Cremoso, nutritivo e infinitamente versátil. Pero seamos sinceros: puede ser arriesgado. Compras uno “por si acaso” y lo olvidas en tu frutero durante unos días… o peor aún, lo cortas y encuentras vetas marrones, fibras fibrosas o un olor extraño.
Leave a Comment