Sofía se tambaleó.
“¿Conmigo?”
“En una foto. En un girasol. Todo empieza aquí.”
La puerta explotó bajo la fuerza de un ariete.
Hombres armados irrumpieron en la oficina.
Por alguna razón, Sofía arrancó la foto de su marco.
Grabado en el reverso: un símbolo, un código, una fecha.
Los hombres armados la apuntaron.
Sofía levantó la foto.
“Sé dónde está el archivo completo.”
Esos hombres se quedaron paralizados.
Su líder se acercó.
“La queremos viva.”
Moreau se paró frente a ella.
“Tienes que pasar por mí.”
El líder negó con la cabeza.
“No es necesario. Ya has hecho tu parte, Maestro Moreau.”
Sofía se quedó paralizada.
“¿Él… qué?”
“Él fue quien identificó nuestra ubicación esta mañana.” Así fue como nos encontramos. El mundo de Sofía se hizo añicos.
Moreau palideció.
“Sofía… No tuve elección… Luego me arrepentí…”
“¿Me vendiste?”, murmuró.
El líder sonrió fríamente.
“Quería salvar el pellejo. Pero parece que cambió de opinión.”
Moreau cayó de rodillas.
“Lo siento…”
Sofía se secó una lágrima.
“No puedo.”
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