Nota importante: La cantidad de harina puede variar ligeramente según la marca y la humedad. A veces, basta con una taza para lograr la consistencia deseada.
Preparación
1. La base blanda
En un bol, mezcla los huevos con el azúcar hasta obtener una mezcla ligera y ligeramente espumosa.
Añade el yogur y el aceite y sigue mezclando.
2. La harina poco a poco
Mezcla la levadura con la mitad de la harina.
Mezcla bien y añade gradualmente el resto de la harina.
Dejo de batir cuando la masa esté lisa, suave y no demasiado espesa. Debe ser fluida, pero no líquida.
3. El corazón cremoso
Engrasa el molde con mantequilla (puedes usar mantequilla y un poco de azúcar para un efecto más rústico) y vierte la mitad de la mezcla.
Unta unas cucharadas de mermelada cremosa por encima.
Repite el proceso con el resto de la masa y añade un poco más de mermelada por encima.
4. En el horno
Hornear en horno precalentado a 180 °C (350 °F) de 25 a 35 minutos.
El tiempo de horneado varía según el horno, así que compruébalo con un palillo: debe salir seco en las partes sin mermelada.
Lo dejé enfriar completamente antes de cortarlo, porque está muy suave al salir del horno. Es uno de esos pasteles que está aún mejor al día siguiente. Húmedo, suave, con ese relleno dulce que nunca pasa de moda.
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