4. Calienta el aceite a 170–175 °C en una sartén amplia. Comprueba la temperatura con un termómetro o con un trocito de masa: debe burbujear y dorar en 45–60 s sin quemarse.
5. Fríe 1–2 piezas por tanda sin amontonarlas. Con una cuchara, baña la superficie con aceite caliente para ayudar a formar burbujas. Dales la vuelta cuando estén doradas en los bordes (30–45 s por lado).
6. Escurre sobre rejilla o papel de cocina. Espolvorea azúcar glas en caliente para que se adhiera bien. Repite con el resto, manteniendo la temperatura estable.
7. Sirve tibias o a temperatura ambiente. Conserva en lata metálica una vez frías para mantener el crujiente. Si pierden textura, recaliéntalas 2–3 minutos en horno a 160 °C.
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