Emma se quedó en la puerta durante unos segundos, viendo a Leon entrar al apartamento con una gran bolsa de lona en la mano.

Emma se quedó en la puerta durante unos segundos, viendo a Leon entrar al apartamento con una gran bolsa de lona en la mano.

Junto a ella había una nota arrugada, escrita a toda prisa:

“Emma, ​​tenemos que hablar. Me equivoqué. Me gustaría volver esta noche… si quieres”.

Emma sostuvo la nota entre sus dedos un momento.

Aún no sonreía.

Pero por primera vez en días… sintió esperanza.

Post navigation

Leave a Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

back to top