Una anciana pasó todo el verano y el otoño clavando estacas afiladas en su tejado. Sus vecinos estaban convencidos de que se había vuelto loca… hasta que por fin llegó el invierno.

Una anciana pasó todo el verano y el otoño clavando estacas afiladas en su tejado. Sus vecinos estaban convencidos de que se había vuelto loca… hasta que por fin llegó el invierno.

 

Post navigation

Leave a Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

back to top