Cuando gané 200 millones de dólares, lo mantuve en secreto. Decidí ir a ver cómo estaba mi familia. Con manos temblorosas, llamé y dije: «Necesito dinero para medicinas».

Cuando gané 200 millones de dólares, lo mantuve en secreto. Decidí ir a ver cómo estaba mi familia. Con manos temblorosas, llamé y dije: «Necesito dinero para medicinas».

 

back to top