Viajé con mis hermanos, Mel y Gui, el menor. Los tres salimos del aeropuerto con las maletas en la mano y sonrisas llenas de emoción. Creíamos que mamá se sorprendería, que estaría más fuerte, más tranquila, quizás incluso más feliz. Nos reímos sin dudarlo.

Viajé con mis hermanos, Mel y Gui, el menor. Los tres salimos del aeropuerto con las maletas en la mano y sonrisas llenas de emoción. Creíamos que mamá se sorprendería, que estaría más fuerte, más tranquila, quizás incluso más feliz. Nos reímos sin dudarlo.

 

Post navigation

Leave a Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

back to top