“Soy el dueño de esta casa, hijo, y acabas de romper la cláusula de moralidad”. — El misterioso padre de la esposa pareció recordarle al arrogante director ejecutivo que su estilo de vida dependía de la mujer a la que acababa de engañar.

Parte 1: Humillación Pública La mañana del 14 de noviembre debería haber sido la más feliz de la vida de Isabella Rossini. Tras tres años de tratamientos de fertilidad fallidos…
back to top